"Desvariando, para no variar, en un diario inventado.. O no." (Elena Lpez. Dguez.)

domingo, marzo 11

De golpe, del todo y para siempre..

.. eso es lo que me enseñaron. Nada de medias tintas, nada de "a poquito". No.. de golpe, del todo y para siempre.
La primera vez que traspasé esa puerta estaba nerviosa pero decidida. Cuando una semana antes me dijiste (Marina, tú me lo hiciste ver) que a pesar de quererme tanto te sentías decepcionada, perdida, infinitamente triste cada vez que me veías así, se activó el interruptor que llevaba dentro, ese que estaba apagado porque no me atrevía a encender. Me hiciste click en lo más profundo. Desperté de la anestesia sin más, y decidí "curarme". A pesar de lo que eso conllevaba: la vergüenza de admitir y el dolor de asumir. Darme cuenta con toda la intensidad que me había convertido en lo que no quería haber sido nunca. Pero así era, irremediablemente era así. Y debía asumirlo. Y lloré, lloré, lloré.. no sabes cuánto. No sabes lo sucia, mentirosa, patética, baja y poca mujer que pude llegar a sentirme en ese momento. No sé de dónde saqué las fuerzas, pero tu mano tirando de mí lo hizo todo menos duro..
Me grabé a fuego esa frase de siete palabras y cuando vi que no estaba sola, que éramos más, que tú estabas ahí (en mi corazón), me sentí capaz de todo.. Cuando salí de esa sala, respiré y estuve segura: Sí, volveré a ser esa mujer, la que lleva con orgullo mis tacones..