"Desvariando, para no variar, en un diario inventado.. O no." (Elena Lpez. Dguez.)

lunes, octubre 10

Alcé la vista..

..  y ahí estaba él. Lo tenía casi olvidado. Cómo era posible que apenas rememorara esos tiempos felices? Estaba tan absorta en ti que no recordaba apenas esos momentos intensos. Pero de repente y casi sin querer todo volvió a surgir, como el volcán en erupción lanzando lava caliente quemando todo a su paso.
Allí estaba él, discutiendo (casi amablemente) con el director de nuestra sucursal. Amablemente, como todo él. Todo en él era amable y dulce.  Había envejecido y tenía ese aspecto maduro de quién lo había hecho con dignidad. Su pelo , esos rizos con los que jugaba con mis dedos, se había vuelto blanco en las sienes. Sus ojos marrones color miel, con esa mirada con la que siempre bromeaba: Más quisiera Antonio Banderas tener tu mirada!!.. Esa mirada que penetraba dentro de mi alma haciéndome sentir cálida y querida, llenándome de olas de optimismo y ganas de vivir.
Ahí estaba él.. cercano otra vez, otra vez dentro de mí cuando me reconoció entre sorprendido y alegre. "Hola, cuánto tiempo!" Y sucedió que todo se detuvo, menos el bombeo de mi corazón..